Viajar en tren es una de las formas más relajantes y espectaculares de explorar el mundo. A diferencia del avión o el coche, el ferrocarril permite disfrutar del paisaje sin prisas, atravesando montañas, valles, lagos y ciudades con la comodidad de un asiento panorámico. En este artículo descubrirás desde las majestuosas montañas suizas hasta las inmensas llanuras australianas. Hay rutas en tren que se han convertido en verdaderos destinos en sí mismos, estas son las mejores.
El encanto de los viajes en tren no solo radica en las vistas, sino también en la experiencia a bordo. Algunos trayectos cuentan con vagones de lujo con gastronomía gourmet, mientras que otros ofrecen un ambiente nostálgico con locomotoras de vapor que nos transportan a otra época. Aquí te enseño algunas de las mejores rutas en tren que todo amante de los viajes debería hacer al menos una vez en la vida.
Glacier Express (Suiza)
El Glacier Express es uno de los trenes panorámicos más famosos del mundo. Conecta Zermatt y St. Moritz, dos de los destinos más exclusivos de los Alpes suizos. Su recorrido de 291 puentes y 91 túneles permite admirar paisajes espectaculares, incluyendo el paso de Oberalp a 2.044 metros de altitud.
A bordo, los pasajeros pueden disfrutar de enormes ventanales que ofrecen vistas ininterrumpidas de picos nevados, glaciares y valles alpinos. Además, este tren destaca por su comodidad y servicio de alta calidad, con menús elaborados con productos locales servidos directamente en los asientos. Un viaje perfecto para quienes buscan una experiencia única en el corazón de los Alpes.
Tren de Flåm (Noruega)
Noruega es famosa por sus fiordos, y una de las mejores maneras de descubrirlos es a bordo del Tren de Flåm. Este recorrido, considerado uno de los más empinados del mundo, parte de Myrdal y desciende hasta el pequeño pueblo de Flåm, a orillas del fiordo de Sogne.
Durante los 20 kilómetros de trayecto, los pasajeros pueden admirar cascadas, escarpadas montañas y ríos cristalinos que serpentean por el valle. Además de su belleza natural, esta línea ferroviaria es una obra maestra de la ingeniería, con tramos de gran pendiente que la convierten en un viaje inolvidable.
Transiberiano (Rusia)
El Transiberiano es el trayecto en tren más largo del mundo, con 9.288 kilómetros de recorrido que atraviesan Rusia de oeste a este, desde Moscú hasta Vladivostok. Este épico viaje cruza los Montes Urales, los bosques siberianos y el legendario Lago Baikal, ofreciendo una perspectiva única de la inmensidad del país.
La duración del viaje varía según las paradas que se realicen, pero recorrer la ruta completa puede llevar hasta ocho días. Durante el trayecto, los pasajeros pueden bajarse en distintas ciudades para explorar su cultura y gastronomía, lo que convierte este viaje en tren en una verdadera aventura sobre raíles.
Indian Pacific (Australia)
Para quienes buscan una experiencia ferroviaria en un entorno salvaje e inhóspito, el Indian Pacific es la mejor opción. Este tren cruza Australia de este a oeste, conectando Sídney con Perth a lo largo de 4.352 kilómetros en un viaje de tres días.
El recorrido atraviesa paisajes que quitan el hipo, desde las montañas azules de Nueva Gales del Sur hasta el árido desierto de Nullarbor, pasando por ciudades como Adelaida y Broken Hill. A bordo, los pasajeros pueden disfrutar de una gastronomía inspirada en la cocina australiana y vistas inolvidables del outback. Sin duda, una de las rutas ferroviarias más asombrosas del planeta.
Jacobite Steam Train (Escocia)
Los amantes de Harry Potter reconocerán esta ruta de inmediato, ya que el Jacobite Steam Train es el famoso "Hogwarts Express". Su trayecto de 135 kilómetros atraviesa las Tierras Altas de Escocia, ofreciendo vistas espectaculares de montañas, lagos y castillos medievales.
Uno de los puntos más impresionantes del recorrido es el cruce del Viaducto de Glenfinnan, un puente curvado de 21 arcos que se ha convertido en uno de los símbolos más fotografiados de Escocia. Viajar en este tren de vapor es como retroceder en el tiempo, con sus vagones de época y su locomotora humeante surcando paisajes de ensueño.
Denali Star (Alaska, EE.UU.)
Si hay un destino donde la naturaleza domina el paisaje, ese es Alaska, y el Denali Star es la mejor manera de descubrirlo. Este tren recorre el corazón del estado, desde Anchorage hasta Fairbanks, atravesando el Parque Nacional Denali, hogar del pico más alto de Norteamérica.
El viaje permite avistar osos pardos, alces y caribúes, así como extensos bosques y glaciares. Durante el recorrido, los pasajeros pueden disfrutar de domos de cristal en los vagones, ideales para no perderse ningún detalle del imponente paisaje salvaje de Alaska.
Pacific Surfliner (California, EE.UU.)
Para quienes buscan un viaje en tren más relajado, el Pacific Surfliner de Amtrak es una excelente opción. Este tren sigue la costa del Pacífico, desde San Luis Obispo hasta San Diego, permitiendo disfrutar de vistas espectaculares del océano, acantilados y playas doradas.
A lo largo de sus 560 kilómetros, el tren realiza paradas en ciudades como Santa Bárbara, Los Ángeles y Anaheim, ofreciendo la oportunidad de explorar el encanto californiano mientras se viaja cómodamente. Además, cuenta con ventanales panorámicos y un servicio de restauración con productos locales.
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Disfrutar del mundo sobre raíles, nueva forma de viajar
Los viajes en tren son mucho más que un simple medio de transporte: representan una experiencia en sí misma. Desde los picos nevados de Suiza hasta los desiertos australianos, cada ruta ofrece una forma única de descubrir el mundo a un ritmo pausado y sin las complicaciones del tráfico o los aeropuertos. Además, podrás levantarte y pasear en el tren, ir al baño, dormir, comer y conocer gente con los mismo gustos e intereses que tú.
Para los amantes de los paisajes espectaculares, la comodidad y la nostalgia del ferrocarril, estas rutas son una oportunidad inigualable de vivir una aventura inolvidable ¿Cuál de estos viajes te gustaría hacer primero?
